miércoles, 18 de agosto de 2010

No mata.

El desamor no mata pero si te envenena el alma algo así como la venganza ¿No? Es complicado seguir cuando piensas que perdiste ese pedazo importante que te mantenía en pie, ese algo que te impulsaba a seguir firme en cada paso que dabas. ¿Te niegas a seguir adelante? ¿Por qué? ¿Acaso él o ella te dio todo el amor, tiempo, cariño, sonrisas, esfuerzo y lágrimas, que tú estuviste dispuesto o dispuesta a seguir dando? Si bien es cierto, nadie te forzó a hacerlo. Pero, a veces, es así. Es así cuando te enamoras ¿Verdad?

¿Y qué pasa cuándo te ilusionas? Muchas veces, me pregunto qué puede ser peor vivir enamorado o enamorada de alguien que en algún momento te correspondió o vivir ilusionado o ilusionada una mentirita rápida que termina en cuestión de semanas. Creo que el tiempo se encargará de responderme y darme pautas para dejar de vivir mentiritas rápidas que a larga sólo matan lo poco que queda de mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario